SECTAS SATÁNICAS EN MÉXICO: CLASIFICACIÓN

Dr. Jorge Erdely G.

 

Qué es el satanismo

El satanismo está clasificado como una religión centrada en el culto y devoción a Satanás o Lucifer.  El satanismo es un sistema de creencias que se expresa en símbolos, rituales, liturgias, y se sustenta en tradiciones, doctrinas y libros considerados sacros por sus adeptos.  En este sistema de creencias, el personaje central al que se le da culto es a Satanás. La deidad, en este caso, se toma de la tradición judeo-cristiana clásica que representa a Satanás como una figura que encarna el Mal Absoluto en oposición a Dios, representación del Bien Absoluto.

   El satanismo clásico refleja esa antítesis y construye su estructura doctrinaria, liturgia y praxis a partir de ese concepto.

Demografía: el satanismo tiene un resurgimiento actualmente en países europeos como Italia e Inglaterra. En los Estados Unidos, su práctica se incrementó en los últimos 12 años en los estados fronterizos de California y Tejas, así como en grandes urbes como Nueva York. En México, se ha detectado mayor incremento en los estados de Nuevo León, Tamaulipas y Chihuahua. Asimismo en el sureste mexicano y zonas de costa en donde se sincretiza con otras creencias de sustrato ocultista. Las grandes ciudades como el Distrito Federal, Guadalajara y Monterrey han visto un incremento de todas las clasificaciones de satanismo, aunque, en general, su práctica continua siendo marginal, relativamente hablando.

 

CLASIFICACIÓN: 4 TIPOS DE SATANISMO

En México, el satanismo no es una religión autóctona. Es una religión importada de los Estados Unidos y Europa, que cobra popularidad mas reciente con la globalización.  Los tipos de práctica observables en México se pueden clasificar en cuatro grandes categorías.

 

Grado 1: INICIACIÓN INFORMAL (En ingles, “dabbler”)

Este tipo de satanismo tiene vigencia desde la revolución contracultural de los años sesenta y es la más popular entre jóvenes  y adolescentes. Generalmente, son iniciados de manera informal a través de literatura, amistades o influencias culturales musicales que propagan una filosofía satanista “light” con fines comerciales y de entretenimiento. A este nivel se le conoce también como iniciación informal porque se trata, la mayoría de las veces, de una etapa de exploración mediada frecuentemente por imitación y presión grupal.  Las prácticas mas comunes en este nivel incluyen el pintar paredes de templos e Iglesias con simbología satánica (Pentagrama invertido, el numero 666, y cruces invertidas, por ejemplo). También abarca el profanar tumbas en cementerios y, en algunos casos, realizar sacrificios de animales—gatos y perros son comunes, con el fin de obtener el favor de Satanás o para iniciarse en la practica del satanismo. La recitación de textos y rezos católicos al revés, es también común.  Este primer nivel de satanismo no es muy elaborado, pero constituye un peldaño para moverse a otros niveles que implican una práctica formal que puede ir más allá del discurso contracultural y pequeños actos vandálicos, para abarcar formas más elaboradas, ritos de iniciación formales y, a  veces, actividades criminales.

 

Grado 2: COMERCIAL- RELIGIOSO.

Las prácticas en este nivel tienen un énfasis más litúrgico y centrado en estudio de textos y la asistencia a un edificio o local, definido como templo o iglesia satánica. El templo de Set en Londres es un ejemplo contemporáneo. A la par de otras creencias, esta clase de satanismo esta protegida por la ley en países como Estados Unidos e Italia, y en muchos otros es tolerada implícitamente.  Por lo general, estos grupos procuran no violar las leyes penales y civiles, ya que al hacer esto, se afectan sus intereses de promoción de imagen pública, proselitismo entre personajes del jet-set, artistas o políticos, o simplemente, población con poder adquisitivo.   Dentro de esta categoría se encuentra la Primera Iglesia de Satanás, en San Francisco, California, fundada por Anton Szandor LaVey en 1966.  Dicha iglesia tiene membresía formal  y textos básicos como  La Biblia Satánica y el Ritual Satánico. Al tratarse de un satanismo institucionalizado, naturalmente reformula creencias y ritos del satanismo tradicional para mantener el estatus quo. Los sacrificios de animales y algunas liturgias que prescriben el uso de sangre, no se practican en los templos. El denominador “comercial” esta ligado a lo anterior. Para ganar popularidad y legitimidad social, se comercializa y anuncia como un producto o franquicia. Sus logotipos y materiales se encuentran bajo copyright y vende el derecho de membresía en 200 dólares asegurando absoluta confidencialidad. En México, el satanismo comercial religioso es marginalmente popular entre círculos de artistas y algunos personajes de la política, o personas con poder adquisitivo en búsqueda de poderes sobrenaturales para atraer dinero, éxito sexual, o causar maldiciones a rivales.  Su práctica es discreta y la base textual y conexión con LaVey la hace atractiva e incluso esnob. La cultura hedonista norteamericana ha hecho que este tipo de satanismo lucre explotando la sexualidad masculina en un contexto patriarcal. La Biblia Satánica de LaVey, enseña por ejemplo, que el altar para ciertas prácticas debe ser una mujer completamente desnuda:

"A nude woman is used as the altar in satanic rituals, because woman is the passive receptor and represents the earth mother."

 

Grado 3: SATANISMO NO-TRADICIONAL

Las personas o grupos que se encuentran en esta categoría, fundan su ideología alrededor de la interpretación particular del satanismo de algún líder solitario. Son grupos pequeños y aislados por lo que no hay controles institucionales y escapan fácilmente a la detección de la comunidad y/o los sistemas de seguridad pública. En consonancia con el satanismo clásico, tienen rituales de iniciación de naturaleza secreta.  En ocasiones extremas, llegan a cometer crímenes al inmolar a menores o a adultos con fines ceremoniales.  Este es el nivel de satanismo con mayor incidencia delictiva de todos, pues inclusive lleva a practicar la eliminación de disidentes.  La dinámica de estos grupos es poco predecible por el rígido control que ejerce el líder principal o sumo sacerdote y por el sistema de complicidades mutuas que tienden a desarrollar los miembros. Pueden llegar a convertirse simultáneamente en pequeñas organizaciones criminales. Se han detectado en México grupos compactos de policías judiciales inmiscuidos en este tipo de satanismo.

Muchos de los crímenes ceremoniales, atribuidos a satanistas, según el seguimiento hemerografico y de archivos policíacos que hemos hecho, caen en esta categoría.  No existe una contabilización de cuantos grupos existen. El ejemplo clásico de este tipo de satanismo y sus peligros, es la comuna formada por Charles Manson, quien, con sus seguidores, asesino a la actriz Sharon Tate, esposa del cineasta Roman Polansky, y otras personas, en un crimen que conmovió a a Hollywood  en la década de los sesentas.
 

Grado 4: SATANISMO GENERACIONAL/TRADICIONAL

En este tipo de satanismo, la religión se propaga dentro del núcleo familiar, transmitiéndose de una generación a otra, a través de los años. Tiene influencias filosóficas clásicas luciferianas de autores como Albert Pike, Alester Crowley, y, mas recientemente, Antón LaVey. Por lo general se trata de una religión limitada al círculo familiar extendido.  Las generaciones siguientes de satanistas son iniciados desde la infancia o juventud temprana a través de la simbología y prácticas como el beber sangre de animales, invocaciones con el iniciado acostado en medio de un pentagrama invertido pintado en el piso, y hacer juramentos. Por lo general, las familias que practican esta variante de satanismo generacional-tradicional tienen un altar ceremonial con símbolos alusivos. En algunos casos extremos, la iniciación puede incluir abusos sexuales o la ingesta de excreciones corporales, como orina y heces fecales.  Las llamadas “misas negras” son llevadas a cabo en temporadas especiales, sobre todo por este tipo de satanismo tradicional y el grado 3.

 

Tortura, homicidios y satanismo: la transferencia de energía mágica

Una premisa central del satanismo en los sacrificios de animales o cualesquiera otros seres que se ofrecen en holocausto es que entre mayor sufrimiento tenga la víctima, se libera más energía de la cual el satanista se apropia para transformarla en poderes sobrenaturales. Al mismo tiempo, la crueldad es la antitesis de la compasión y por ende, entra más sufrimiento se ocasione se complace más a la deidad del culto en este caso, Satanás quien recompensara a su(s) seguidor(es).

Por esto la tortura, frecuentemente de animales, y ocasionalmente de personas, es un elemento presente con frecuencia en dichas ceremonias.

En México, es común que homicidios con huellas de tortura y tintes sadistas, a menudo se atribuyan ligeramente en las investigaciones policíaca a ejecuciones del narcotráfico o a venganzas pasionales.  No siempre es el caso, y cualquier muerte de animal u homicidio que despliegue crueldad inusual y signos de tortura, descuartizamiento, desaparición de órganos, mutilaciones de partes específicas del cuerpo, violación o abuso sexual, debe ser valorado en el contexto de la escena de los hechos para descartar un posible sacrificio ceremonial por motivantes religiosas. 

 

Septiembre de 2005
Centro de Investigaciones ICM